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jueves, 9 de junio de 2016

VUELVA USTED MAÑANA

Un amigo me pidió que le escribiera un temilla pa su grupo de rock. Esta mañana he salido muy indignada del INEM y se me ha ocurrido esto. Rock de protesta social y reivindicativa! Mola!
P.D. Que conste que tengo amigos que trabajan en el INEM pero es una crítica al sistema. Yo sé que ellos son un amor y ayudan todo cuanto pueden pero hay otros que... para que hablar...
VUELVA USTED MAÑANA
Filas de personas esperando en manada.
-¿Qué dan? ¿Qué ofrecen?
-Nada! Es la cola del INEM!
Llevo un mes viniendo cada día
y lo más que consigo sacar es un:
-Vuelva usted mañana.
Funcionarios que calientan el sillón
y se molestan si preguntas con fruición.
-No te pongas chulo que aquí el bacalao lo reparto yo.
Te amenaza con firmeza el que se siente superior
por tener tus datos en su ordenador.
No ha cambiado nada
desde Mariano José de Larra.
Dos siglos y siguen con el consabido:
Vuelva usted mañana!
-¿Por qué tengo que saber responder a todas tus preguntas?
No querrás también que yo te instruya.
Soy necio e ignorante desde la cuna
y encima tengo un sueldo de aupa.
-Qué pesada la gente con el trabajo
No tendrán bastante con venir aquí a pasar el rato.
Siempre con lo mismo.
Complicándome la vida.
Que vengan mañana
a ver si tengo más ganas.
¿Qué me importan a mi sus problemas?
Bastante tengo yo
que no me puedo comprar
el último modelo del Iphone.
Funcionarios ineptos, torpes e incompetentes
chupópteros, soplagaitas
de la España de la Burocracia.
Mucho papeleo
pero aquí ni rastro de empleo.
No ha cambiado nada
desde Mariano José de Larra.
Dos siglos y siguen con el consabido:
Vuelva usted mañana!

viernes, 4 de enero de 2008

NO ME PIDAS


NO ME PIDAS

Ese tiempo perdido para vosotros,
yo lo gano.
Me lo gano a diario,
como ese pan nuestro de cada día del que tanto habláis.
Me lo gano a diario,
con letras de tinta que se diluyen en sangre.
Y no importa,
lo que menos importa es que entendáis.
Pero no me digas que renuncie a mi destino,
que sólo es un sueño de locos.
Los niños y los locos
siempre dicen la verdad,
esa verdad que vosotros ignoráis
porque os hace daño.

No me pidas que renuncie a mi alma,
a mi necesidad vital.
No me pidas eso,
que me pides que me suicide,
y yo amo la vida,
con todos los poros de mi piel.
No me pidas que renuncie a la vida.

A DOS BANDOS


“No hay nada tan malvado, salvaje y cruel en la naturaleza
como el hombre normal.”

Hermann Hesse

A DOS BANDOS

Todos tenéis corazón
cuando estáis a solas conmigo.
Todos sentís compasión
y os desnudáis el alma
cuando nadie os oye.
Pero en cuanto escucháis ruido fuera
os colocáis la máscara
y ya no hay quién atraviese los muros
que os parapetan,
a salvo del exterior.

Os escondéis tras la puerta del baño
jurando y perjurando
que nunca me habéis conocido,
negándome y negándoos
como un fantasma de aquel Judas.

Ante los otros
sois otros,
desconocidos para mí.
Os ponéis del lado de los verdugos,
le reís su maldita gracia
y olvidáis rápidamente
que un día añoramos
juntos un mundo sin bombarderos.
Os veo ir inseguros
de un bando a otro,
quejándoos de todos,
pero plantando minas a vuestro paso.

Yo os creí y me engañasteis,
como ellos.
Sois mala yerba,
como ellos,
temerosos de no pertenecer a su estirpe,
de que os claven los dardos de su odio,
os unís a fabricar sus armas,
asentís tácitamente ante sus crímenes
sólo porque no vayan contra vosotros.

Aciago día el que descubráis
que su egoísmo no os excluye.

Si os encuentro por la calle,
frente a frente,
a solas,
a cada uno de vosotros,
sin sus cruentos guardianes vigilando,
bajáis los ojos avergonzados,
no podéis ni sostenerme la mirada.

El vuestro no es de uno u otro lado,
formáis el inigualable bando de los cobardes.

ETIQUETA CONTRA EL MUNDO


“Quién escribe con sangre,
desea ser leído con sangre.”


Friedrich Nietzsche

NORMAS


“La infelicidad asumida se convierte en felicidad”
Herman Hesse


NORMAS

Quiero que me des
un puñado de normas:
qué he de hacer,
cómo he de hablar,
qué he de decir,
qué es lo más adecuado para ti.
Solo necesito que me aceptes.

Quiero que me des
tu puñal.
A qué hora bajo la basura,
cuándo puedo sentarme a leer,
qué libros son los adecuados.
Qué está bien.
Qué está mal.
Dámelo.
Quítame la libertad,
Te lo ruego.
Esta pesada carga de tener yo que decidir.




Dámelo tú,
una lista completa de prohibiciones y licitaciones.
Acataré todas tus leyes
a cambio de un poco seguridad,
a cambio de tu tácita aceptación.
Dime cómo he de vivir,
yo no sé vivir,
nunca he sabido,
nunca lo he aprendido.
Me doy miedo yo,
me dan miedo los demás.

Te entrego mi libertad,
si tú me das las normas
yo entraré en la sociedad
y mi angustia ante yo y mi soledad
se evaporará.
Solo deseo que me dejes pasar a tu prisión,
allí seré feliz,
asumiré que lo soy.

-Adelante, pase usted, le estábamos esperando.

INERME


INERME
No me tocas,
no me llegas,
no me hieres,
no me dueles,
no me importas,
no me influyes.
Ni tú,
ni tu amarga existencia,
ni tu muerte de labios,
ni tus ojos vacíos,
ni tus estúpidas palabras.
No me entiendes
y no me importa
porque estás lejos,
en la otra orilla.
De nada me serviría
construir un puente
porque si lo cruzo
querré volver sobre mis pasos.
Al otro lado hallaré
el vacío del abismo:
un alma muerta.

IGNORANCIA


Al poeta
que no supo recibirme.


IGNORANCIA

No sé mucho,
sólo sé que nunca es tarde.
No sé mucho,
sólo sé que no sé mucho de poesía,
me equivoqué de camino.
No sé mucho de la vida,
pero sé que ahora
comienza mi vida.
Llámame ignorante,
pero no sabía que querían de mí.
Ni siquiera sé escribir.

No sé mucho de ti,
pero sé que te equivocas
cuando dices que ya es tarde.
No sabes mucho de mi,
y emites tu veredicto.
No me juzgues,
nunca sabrás quién soy.
Yo soy la que está no estando aquí.
Yo también leí todas esas poesías
en la cárcel,
pagando mi error.
No me digas cómo se vive,
Dime cómo vives tú.
Yo no sé,
no sé bien quién soy,
no sé bien dónde estoy,
no lo sé,
no me lo preguntes,
porque no sé qué hago aquí,
tan lejos de Praga.
Qué me vas a contar de tanques,
si yo me los he tragado todos.
Y eso que no sé qué es un tanque.
No sé si me equivoco o acierto,
sólo pruebo a intentarlo.
A intentar sobrevivir sin saber,
aprendiendo a volar como un piloto ignorante.

Yo no sé nada
y no creas que no me duele
tanta ignorancia.
Vine por primera vez,
pero no creo que sea tarde.
¿Has escuchado ese instante?
Se te ha escapado.
Ya es tarde.

jueves, 3 de enero de 2008

GRAJOS


-No dejes pasar a las babosas.
Cierra bien la puerta del patio.
Entran siempre cuando estamos fuera.
Eli “la chamana”


GRAJOS
Has de aprender a vivir
con los que manchan tu sonrisa,
con los que echan espumarajos
sobre tus tiernas manos.
Has de aprender a vivir
con el torpe que no sabe hablar sin escupir,
has de aprender a ignorar
a los que disfrutan cortando las alas a los pájaros,
pisoteando los sueños de los niños.

La tierra también la pisan
quienes no la merecen
y has de aprender a tolerar su presencia.
Es inútil la lucha contra el desconocimiento
de esos que se creen portadores de la verdad absoluta.
Es un esfuerzo en vano,
tirado a la basura,
tratar de abrir sus ojos.
Sus cerrados ojos atentan contra ti,
sus concretas leyes te hieren,
atacan tu yo más íntimo,
tus propias leyes,
que no coinciden con las suyas.
Has de compartir una misma tierra con ellos,
cruzártelos diariamente.

Pero no tienes porqué
caminar a su lado
ni aceptar sus chantajes.
Sus zarpas no han de rozarte
si sabes vivir sin ellos,
aunque estén tus caminos
plagados de su humo negro.
Has de aprender a tolerar
la presencia necesaria de las arañas.
Ignorándolos podrás llevar tu sonrisa engalanada,
y sus palabras,
esa baba inmunda que te vierten,
pasará sin tocarte,
porque tú estás vacunado contra los espíritus negros,
ante los grajos de la vida eres inmune

Protégete de los que llevan cuchillos
escondidos en sus puños cerrados.

SOMOS PELIGROSOS


A Enrique Falcón
Una noche tú plantaste una semilla,
acabando una frase que hasta entonces estaba a medias.

SOMOS PELIGROSOS
Decimos las verdades,
a veces como puños
nos duelen a nosotros
más que a ellos.
Y no podemos evitarlo,
eso sin duda es lo peor.
Nacimos para esto.
Para clavarnos agujas
mientras soñamos.
Para desear alguna vez
no haber nacido.
Para maldecirnos
por saber demasiado.
Para echar esa mosca
en tu sopa, a escondidas.
Para empuñar las palabras como dardos
contra las manchas que destilan tus miedos.
Para verter ácido
en tus ropas nuevas.
Para sufrir en silencio
las miradas despreciativas
de hasta los que nos quieren.
Para almorzar cristales
y cenar diamantes.
Para ser constantemente ametrallados.
Para llorar de impotencia contra la almohada,
porque siempre vamos desarmados
ante vuestras calumnias.
Para desnudarnos por completo
en cada gesto.
Nacimos siendo tábano,
crecimos siendo rompeolas.
Gritamos y nos desgañitamos
ante vuestro conformismo,
recomenzando cada día
el puzzle de esta ardua existencia,
donde siempre nos faltan
las mismas piezas,
las que vosotros nos escondéis.
Nacemos y morimos a diario,
somos otros,
y os confundís
porque creéis que somos los mismos.

Pero somos peligrosos,
sabemos demasiado.