
"No puedo orientarme en las calles y en la metafísica".
Dedicado al principito y a todos aquellos que, como yo, se desorientan con gran facilidad. Parece que todo es nuevo, que es la primera vez que paso por esa calle. Que es la primera vez que visito la ciudad. Parece mentira que lleve mas de dos años viviendo en una ciudad tan pequeña. Me conozco las cuatro calles principales pa sobrevivir pero como me saques de ahí me pierdo. Parece que estoy dentro de una geometría imposible de Escher. Realmente increible. Hay gente que nació con un gps incorporado. No me lo explico. Lo mío no tiene arreglo. Cuando voy con el principito y veo que a él le pasa lo mismo me siento aliviada. Por lo menos no soy la única que se pierde. Y si voy a una ciudad nueva ni te cuento. No me separo del plano. Supongo que lo que nos pasa es que somos despitados. Vamos pensando en nuestras cosas, escuchando música, hablando por el móvil, conversando algo superinteresante con alguien o incluso leyendo! Y nos dejamos llevar, porque siempre hay alguien que se encarga de guiar. Como siempre hay alguien encargado de decir quien va en las colas de los consultorios médicos. Y así todo. Me alucina lo poco práctica que soy. Sin ir mas lejos, llevo unos meses que el grifo de la cocina echa agua por los lados y te pones chorreando cuando lo abres. Pues hoy llega Miguel y me dice: tienes el grifo atorado. Déjame un alfiler y te lo desatranco. Alucino con las virtudes de los demás. Y en dos minutos estaba el grifo como nuevo. Mil gracias, Miguel, que ya no me mojo cuando abro el grifo gracias a ti. Y yo que pensaba llamar al fontanero!Jaja. Hay que tomárselo a risa como todo en la vida.