Mostrando entradas con la etiqueta reflexiones bajo la luna llena. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reflexiones bajo la luna llena. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de diciembre de 2017

LA TORMENTA DE ARENA

A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir atravesándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí sólo hay una arena blanca y fina, como polvo de huesos, danzando en lo alto del cielo. Imagínate una tormenta como ésta.

Y cuando la tormenta de arena haya pasado, tú no comprenderás cómo has logrado cruzarla con vida. ¡No! Ni siquiera estarás seguro de que la tormenta haya cesado de verdad. Pero una cosa sí quedará clara. Y es que la persona que surja de la tormenta no será la misma persona que penetró en ella. Y ahí estriba el significado de la tormenta de arena.

Haruki Murakami "Kafka en la orilla"

sábado, 26 de agosto de 2017

TESOROS

Tengo tesoros escondidos que están a la vista de todos. No están enterrados bajo tierra ni hundidos en el fondo del mar. Están aquí al lado y tú los ves todos los días. El pequeño saltamontes me enseñó a buscar tesoros y a esconderlos muy bien para que todos los vean y no sepan que son tesoros. Me dijo al oído: -Es la mejor manera de esconder tesoros. Se volverán locos buscándolos y los tendrán en frente de las narices. Él me enseñó a ser la mejor buscadora de tesoros. Lleva años aprender bien el oficio.
Hoy he ido a recoger unos cuantos tesoros. He encontrado de todos los colores, formas y texturas. Malvas, rosáceos, de oro, transparentes, negros, azulados y verdosos. Estaban a la vista de todos pero nadie reparaba en ellos más que yo. Le regalé tres al señor subacuático y me guardé once para llevármelos a casa. Allí quedaron miles de millones más. Tengo suficiente por hoy. Puedo ir cada vez que quiera a recoger los que desee.
Proceden del centro de la Tierra y están cargados con la energía de la luna. La lava y el agua los lame. Yo, el pequeño saltamontes y el señor subacuático los veneramos.

martes, 15 de agosto de 2017

LA VERBENA

“Días en que dibujamos todo
y todo nos salió de pena.
Luego lo recuperamos todo en la verbena.”
Lumaga

LA VERBENA

Cuando menos te lo esperes dejará de tocar la orquesta y en su lugar quedará un inhóspito solar. Un día se apagarán las luces de la verbena y te entrará un sueño soporífero. Donde antes todo era algarabía habrá silencio, un silencio que se beberá las palabras que salen de tu boca.

Un día, que ahora crees muy lejano, los músicos de la orquesta dejarán de tocar, la música dejará de sonar y se cerrarán todos los bares. No volverás a paladear el dulzor del ron con coca cola y los niños dejarán de corretear entre los ebrios adultos. Los viejos dejarán de bailar pasodobles torpemente  y tú dejarás de mirarla embelesado.

Un día se esfumarán los farolillos de la verbena, sólo se beberá el silencio, te entrará un sueño narcótico y Morfeo será el que custodiará tu eterna indolencia.


La Maga

EL DEPORTE NACIONAL

EL DEPORTE NACIONAL
El deporte nacional en este país, por desgracia, es el cotilleo. Dice Alaska en su canción “Criticar por criticar” que lo hace quien no tiene de qué hablar, gente aburrida. Si la gente se preocupase por vivir su propia vida y tuvieran vidas plenas no se preocuparían de si melanico se ha separado o fulanica es lesbiana. Se pueden hablar de muchos temas: filosofía, psicología, literatura, cine, música, mecánica de coches, arte o incluso moda como para desperdiciar tu tiempo hablando de si lo que hacen los demás está bien o mal desde “tu punto de vista”, claro.
A cuanta gente no han enterrado en los pueblos antes de que murieran, cuanto daño hacen las habladurías, cuanta gente vive pendiente del “qué dirán” y con el miedo a estar en boca de todo el mundo. “Vive y deja vivir”. Cómprate una vida que están de saldo y no volverás a tener otra. Darle cuerda a los bulos que nos cuentan es hacer crecer la pelota de mentiras en la mayor parte de los casos. Mentiras que van de boca en boca y van creciendo y la gente se las cree.
Si la gente os habla mal de alguien u os cuenta algo de su vida, en la mayor parte de los casos de alguien a quien ni siquiera saludas, no sigáis propagándolo. Cada persona tiene todo el derecho del mundo de hacer con su vida lo que se le antoje mientras no haga daño a nadie. Y en la mayor parte de los casos no hacen daño a nadie. Es asunto suyo y sólo suyo. “Déjame vivir a mi manera” dice Amaral en otra canción. Lo que más gracia me hace es que los más cotillas se quejan de que los demás cotilleen y hablan como si la cosa no fuera con ellos. Cuanta falta hace un poco de autocrítica en las personas. Por favor, antes de hablar de la mota de polvo en el ojo ajeno mirad la viga que tenéis en el vuestro o lo que os puede venir en el futuro.


EL DESEO S.A.

EL DESEO

En la filosofía budista hay que eliminar el deseo de nuestras vidas para ser felices. Tiene toda la lógica del mundo. Si no deseas, no te frustras. Si no deseas, no sufres por algo que no tienes o que nunca vas a conseguir. Este post tiene el nombre de la productora de Almodóvar. Y una de sus películas más famosas lleva este nombre: “La ley del deseo”. Creo que pocos artistas le han sacado tanto partido al deseo.

No hay nada más humano que desear. Cuando uno ve algo bello quiere  poseerlo. Ya sea un coche, unas botas de piel de cocodrilo, un móvil nuevo o una persona a la que amamos en silencio. El budismo es contrario a la concepción capitalista de poseer. El budismo y la meditación proclaman el desapego frente al deseo. Hay que hacer un esfuerzo. Claro que hay que hacer un esfuerzo. En la naturaleza del hombre está el deseo y la posesión. Hay que hacer un esfuerzo para contemplar la belleza y dejarla ir de nuestras vidas. Una puesta de sol dura unos minutos. Viene y se va. Contemplar un cuadro, una puesta de sol o un rostro nos deja un sabor dulce en el paladar, una huella indeleble en el alma.

La vida es un viaje. Para el budismo has de ser como un viajero que contempla y aprecia cada momento pero que no se queda para siempre instalado en un hotel, un viajero desapegado que ama y disfruta cada efímero instante. Porque nada se repite, porque no podemos quedarnos anclados en el pasado ni en una persona. Porque todo cambia aunque no te muevas de tu cama. El cambio forma parte de la naturaleza y el ser humano forma parte de la naturaleza. Acepta el cambio. Ama la belleza y no intentes poseerla. Libérate de las cadenas del deseo.


Y de esto, de todas estas elucubraciones va “Atrapados en azul”

miércoles, 21 de enero de 2009

RUTINA O MONOTONIA


¿La monotonía nos mata a todos? O no? Hay alguien al que le guste la monotonía? Quizás. ¿Y hay alguien al que le guste la rutina? ¿Creéis que es lo mismo? Yo no lo creo, aunque le esté dando cien patadas a la real academia de la lengua. Yo puedo ver cien veces una puesta de sol y siempre me gusta. Puedo contemplar doscientas veces la luna y extasiarme igual que la primera vez. ¿Con las personas pasa lo mismo? ¿O nos cansamos y ya no tenemos nada que decirnos? Creo que no. Hay personas a las que veo a menudo y siempre tenemos temas de conversación. Con poca gente pero me ocurre. ¿Se puede amar a una única persona toda la vida sin uno hartarse? Yo creo que si con ciertas reglas. Tener cada uno su parcela de intimidad y su propio mundo para tener cosas que intercambiar y experiencias diferentes que compartir. Supongo que cualquier pareja se puede quemar si se pasan todos los días pegados. Al principio es normal. Después las cosas vuelven a su cauce. A mi me gusta la rutina porque cada día no haces lo mismo, cambia todo. Incluso el trabajo cambia cada día. Cambia la gente que ves cuando sales. A lo mejor no son cambios sustanciales. No cambias de ciudad pero puedes encontrar rincones que no conocías si investigas. Si no pierdes la capacidad de un niño de sorprenderse, todos los días la vida puede sorprenderte y no será monótona. La belleza que nos ofrece la vida nunca es monótona. La belleza de las cosas y la belleza de las personas no es monótona por el mero hecho de repetirse en el tiempo. Además el otro día escuché por la radio que cuando tienes una experiencia placentera sientes el deseo de volver a repetirla. Y no por repetirla deja de ser fascinante. ¿O si? Como dice Milan Kundera:”Lo que sucede una vez es como si no sucediese nunca”. Yo era de esas personas que odia la monotonía pero me he dado cuenta que tras su aparente fachada existe un caleidoscopio de formas y colores diferentes que se entremezclan cada día para ser diferente. A aquellos que odiéis la rutina y la monotonía reflexionad sobre esto y quizá os sorprendáis con este punto de vista y acabéis amándola como yo.