sábado, 23 de febrero de 2019

EL PRECIO


EL PRECIO

El verdugo puso precio a mi cuello.
-Pagarás por toda la eternidad.
Las semillas que germinan los días turbios.
Tu eternidad.
Las semillas que germinan al son de sus manos.
Tu eternidad.

La caricia del viento que acaricia su pelo.
Una sonrisa en el fondo de una cloaca.
La risa efervescente en tu alma.
Cuando pierdes el norte y no ves la luz.
Si pisas en falso.
En las arenas movedizas y en el salto sin red
está tu eternidad.

La semilla que germina
en la soledad de un cuarto a media luz.
La semilla que germina
en la magia de los bosques
y en las nínfulas que los pueblan.

Hay un precio para tu cuello.
El precio de la libertad es la soledad.

VIENTOS DE LIBERTAD


VIENTOS DE LIBERTAD

Tengo momentos  de intimidad
con el sol y  las nubes,
contigo.

Tengo momentos de intimidad
cuando nadie mira.
Mis momentos de intimidad
son sólo míos
y de los pájaros.
De los pájaros que llegan y se van.

No cruzo la línea.
La fina línea que separa
las raíces del fondo del océano.
La línea que separa
la comisura de tus labios
de la saliva de tu boca.

Y me alienta no tener más norte que el amor.
Ni más Dios que vuestras manos.
Ni más amo que vuestras sonrisas.

Suena un himno de libertad
y se dibuja una tímida nube en el horizonte.
Soplan vientos de libertad.
Y tú me vienes a buscar
tarareando un cántico de sirenas
varadas en la eternidad.

HIMNOS DE ALERGIA A LA TRISTEZA


“Lástima de astillas en los dedos,
de nudos marineros
que no me dejan ir.
Todos somos víctimas del miedo,
del vértigo a la inmensidad de la existencia”
La MODA

HIMNOS DE ALERGIA A LA TRISTEZA

Con sus zarpazos hacemos belleza:
poemas de papiroflexia,
monumentos de purpurina,
armonías melódicas de plastilina.
Himnos de alergia a la tristeza.

Las penas las enlatamos y las tiramos al mar.
Las lágrimas las vertemos en pociones mágicas
y hacemos un conjuro contra las noches oscuras.
Con los jirones de nuestra  alma hacemos esculturas
a base de su metralla y restos de chatarra.
Himnos de alergia a la tristeza.

Si me dicen que no puedo
yo salto sin red.
Si me gritan no llegas
me elevo hasta tocar las nubes.
Si llenan nuestras casas de cebos  y trampas
convertimos las calabazas en carrozas.
Si se hace de noche en mi alma
contemplo las estrellas.
Si me pilla la lluvia sin paraguas
me bebo el manantial que mana del cielo.

Si los demonios de la soledad vienen a visitarme
me abrigo con recuerdos.
Si el silencio de la casa me hiere
lo hago callar con música
que cura mi alma herida
con las heridas de mis hermanos.

Si me viene a visitar la muerte y la enfermedad
le digo que he vivido demasiado.
He vivido segundos  que duraban toda la eternidad.
La muerte me pillará siendo inmortal.

Tu tristeza es mentira.
Lo tienes todo.
Eres afortunado.
Eres inmortal.
Eres el universo.
Fluyes con tus hermanos los demás humanos.

Sonríele a satán cuando te visite
y si te dice que no podrás soportar la tempestad
dile que tú navegas  los océanos,
que fuiste pirata en otra vida
y tu bandera es una calavera.

SUPERPODERES


“Dónde están los que pueden salvar el mundo
sólo con mirar”
La MODA

SUPERPODERES

Tú,
que parabas las balas con tus manos
y conseguías sonrisas en cada madrugada.

Tú,
que plantabas semillas
y crecían baobabs en campos yermos.

Tú,
que surcabas el aire como un águila
y te colgabas de las nubes de sus ojos.

Tú,
que todo lo que tocabas se convertía en oro,
eras alquimista de la profundidad
y hacías magia blanca las noches de luna llena.

Tú,
que el mundo te obedecía
con sólo mover un dedo.

¿Qué ha sido de los días de alas y rosas?
¿Dónde quedaron tus superpoderes?

Tú,
que el mar se abría a tu paso
y los lobos se sometían a tu dominio.

Tú,
que vibrabas,
fluías,
volabas,
acelerabas los corazones,
dominabas al viento,
creabas la lluvia con conjuros…
¿Dónde fue a parar la magia
que se enredaba entre tus dedos?

GENTE


“Qué fresca es la sombra que ofrecen.
Qué limpia el agua dulce de sus miradas.
Es por ti que empiezo un nuevo día.
Hay ángeles entre nosotros”
Presuntos Implicados

GENTE
Gente que choca su copa con la tuya.
Gente que ya no está
y otros que no saben si será su última Navidad.
Gente que vuelve de lejos.
Gente que echamos de menos.
Gente sola y gente hambrienta.
Gente que sólo quiere estar en paz
y gente con guerras interiores.

Gente que compra.
Gente que se vende.
Gente que me mira,
que te mira,
que me encuentro,
que huye.
Gente que son océanos
en mitad del desierto.

Gente que cree saber a dónde va.
Gente  que se cae,
que se apoya,
que te aporta,
que te aparta,
que pide,
que entrega.
Gente que construye con sus manos
un mundo en paz.

Esta Navidad tu mayor tesoro es tu gente.
Disfruta de tu gente, de los tuyos.
La Navidad, como la salud, no se puede comprar.
Jesús no está a la venta.

Olvidemos lo superfluo y
centrémonos en lo importante:
las personas que te rodean.

FELIZ NAVIDAD Y VENTUROSO 2019

jueves, 20 de diciembre de 2018

TODOS SOMOS UNO


Todo comienza cuando el hombre antorcha entona una canción azul.
Ella levita dos palmos del suelo.

Tú cantas.
Ella vuela.
Tú cantas.
Ella se hunde en la profundidad de su pelo.
Tú cantas.
El humo, las confesiones y las risas fluyen como la cerveza por sus venas.
Tú cantas.
Ella renace como el ave fénix.
Tú cantas.
Ella baila una danza tribal con la luna.
Tú cantas.
Las almas se funden en un abrazo y los cuerpos estorban.
Tú cantas.
Ella se fija en la perfección de sus dedos y enmudece de pronto.
Tú cantas.
Ella cierra los ojos y siente sus manos tibias.
Tú cantas.
El águila se eleva y surca el infinito.
Tú cantas.
Ella se despoja de la corteza y
respira hondo contando hasta 5.
Tú cantas.
Ella tiembla cuando contempla el océano en sus ojos.

Él lleva escrito en la piel
“Todos somos uno fluyendo con amor infinito”

Tú cantas y
Ella levita, enmudece, sonríe, conecta,
fluye, siente, olvida, respira, se eleva,
se fija en la perfección de sus manos,
le mira a los ojos
y Dios sonríe en el cielo.

martes, 18 de diciembre de 2018

TODO LO QUE ME DEVUELVE BILLIE HOLIDAY


Billie Holiday vuelve a mí 13 años después.
Me siento tan plena como en aquel momento.
La vida te lo devuelve todo.
No se queda con nada tuyo.
La vida te devuelve lo que te arrebata.

Billie Holiday vuelve a mí.
Y creo que yo vuelvo a ella.
Cerramos círculos.
Avanzamos en espiral.

El hombre sentado al piano
tiene los ojos rojos
y le escuecen los dedos.
Teme fracasar.
Billie Holiday tiene mucho que contar
y vuelve a mi vida para contármelo al oído.

No creas todo lo que dicen sobre ella.
No creas todo lo que dicen sobre mí.
Mi déficit de pragmatismo es un escollo.
Mi falta de tolerancia a la frustración me desalienta.
Sus carencias afectivas la destruyeron.
Las dos nos apoyamos en falso.

El hombre sentado al piano,
Billie Holiday
y la muñeca de Kafka
me recuerdan
que todo lo que te arrebate la vida
te lo devolverá de otra forma.
Estate atento.

He vuelto 13 años después,
con 13 años menos.
Y la vida me lo ha devuelto todo.