lunes, 6 de diciembre de 2021

MI NORTE

A ti tiendo.
En ti resisto.
A ti, mi amor, mi vida.
Mi nombre reconozco por tu boca.

Mi meta eres tú.
Tú, mi utopía.
Tú, vida, la vida.
Tú, ni más ni menos.

Sin ti palidece el arcoiris.
Sin ti la noche tiembla.
Las estrellas no tintinean
y el amor es una falacia.

Sin ti siento frío.
En la incipiente madrugada.
En el estío y en la calma.
En mi almohada.
En el estéril albor.
En el baldío territorio de nadie.

LA ENERGÍA DEL BOSQUE

 

Mi padre está aquí.
Lo noto a mi lado.
Franco Battiato está justo aquí.
Lo siento susurrándome una canción.
Bowie está en el rumor de ese río.
En esa hoja seca que arrastra el agua
está Quino.
Entre las ramas de los álamos
me ha parecido ver a Pau.
El ulular del viento trae consigo
la voz ronca de Cortázar.

La energía de aquellos a los que amamos está presente en el centro de este remanso de calma.
Los bosques son lugares sagrados
donde reina la paz y las almas imperecederas de los que ya no están.

EL DESPERTAR

 

Despierta el día a la primavera
con una resaca imprevista.

Te preguntas
dónde quedaron los versos
del invierno anterior,
las plumas de los pájaros,
los copos de nieve,
las hojas secas.

Aparecen los primeros brotes.
Emerge la vida desde las entrañas.

Los pájaros dibujan en el cielo
la palabra libertad.
Las amapolas tiñen de rojo los trigales.
Los bosques tiñen de esperanza la vida.
El viento mece los álamos,
entonando una bella melodía.

La primavera germina
apurando los últimos vestigios
de una resaca improvisada.
La primavera es amnésica.

Pero...
todo es exactamente
como corresponde que sea.

LAS LÁGRIMAS QUE LE PERTENECEN A FRANCO BATTIATO



No lloro por Franco Battiato.
Lloro con la música de Franco Battiato.

Lloro,
por la manera de torcerse todo,
por el niño de 3 años que me encontré
en el hospital,
por lo caprichosa que es la vida,
por lo difícil que es domesticarla.

Lloro por mi exceso de empatía.
Por todo lo que no puedo controlar.
Por los días tontos.
Por la falta de sueño.
Por lo inefable.
Sobre todo por lo injusto.

Me pregunto si lo injusto es
,a veces,
inevitable.
La vida nos reserva a todos
una parcela de injusticia.

No lloro por Franco Battiato.
Es que las lágrimas me encontraron
el día que falleció Franco Battiato
y pienso que
,a lo mejor,
esas lágrimas le pertenecían a
Franco Battiato.


LA FRAGILIDAD DE LA FELICIDAD

Si empiezas bailando en la primavera
el otoño traerá hojas secas y viento.
Es inevitable.

Si empiezas el día bailando
puede que a la noche
se te manche la mirada de agua.
Puede pasar.

Si fluyes,
fluye también con la adversidad.
Las sombras nunca te van a abandonar.

La felicidad es frágil
como un jarrón de porcelana tailandesa.
La felicidad cambia de bando
cuando menos te lo esperas.

CONVERSACIONES II

-¿Cómo está lo más bonito? 
Decía ella cuando descolgaba el teléfono.

-No lo sé. Dímelo tú. ¿Cómo estás tú?

domingo, 5 de diciembre de 2021

CONVERSACIONES I

-Dime algo bonito.
Le suplicaba ella cuando estaba triste.

-Lo más bonito lo tengo en frente
diciéndome que le diga algo bonito.