viernes, 4 de enero de 2008

DESPUÉS DE SIETE AÑOS


Mensaje en una botella

DESPUÉS DE SIETE AÑOS
Debes de saber algo que no te dije:
Yo no nací en Granada, sino en Venus.
Tengo verde la piel,
antenas en la cabeza
y ojos de huevo.
Estoy de paso en este mundo.
Pronto marcharé.

¿TU ERES FELIZ?


A nuestro lazo
de infinita incomprensión


¿TÚ ERES FELIZ?

Tú eres feliz,
y riegas tus macetas a diario,
y esperas el día siguiente
con el mismo interés que el de hoy.
Tú miras por esa ventana,
charlas con la vecina
y te contentas con esos días,
iguales unos a otros,
que te trae la vida.
A ti el tiempo no te pisa los talones,
ni te ahoga la seguridad,
ni miras debajo de la cama
antes de acostarte.
A ti las estrellas no te conmueven,
ni mueres por una palabra desconocida
o un nuevo juego por inventar.
Tú eres feliz,
y yo te envidio,
no por eso,
sino porque yo vivo en continua búsqueda
y en continua huida de cualquier hallazgo.
Lo que hallo lo tiro inmediatamente,
porque ya no me sirve,
siempre es demasiado tarde.
Y a vosotros os envidio
porque a vosotros sí que os sirven los juguetes usados,
y el tiempo no os muerde los tobillos,
y el pescado no se os pudre.
Yo no tengo frigorífico,
y todo es instante,
pasado y pescado podrido.
Yo no quiero sentimientos congelados,
ni vida precocinada.
Y ahora tengo por delante
grandes raciones de putrefacción
que he de engullir día a día.

No me pidas que sonría,
por lo menos mientras trago todas esas
raspas muertas.

SINRAZONES


SINRAZONES

Un juguete viejo,
un trozo roto de trapo rojo,
la canica que me encontré,
esa estrella que me guiñó un ojo,
ese pájaro que tuerce la cabeza para mirarte de lado,
la vocecilla interna que te hace amar a un desconocido,
la risa incontenible,
el desbocado llanto de una tarde de verano;
razones de lo pasajero
y lo único verdadero en la vida.

Razones estúpidas,
elementos banales de una existencia,
razones aleatorias y fundamentales
para seguir aquí.

REINCIDENCIAS


REINCIDENCIAS

Tu incomprensión
y la mía,
dándose la mano.
La luna gélida
entre nuestras miradas.
Los pies cansados de pasear
por la miseria de la lucha diaria,
los días cansados de nosotros,
de ese extraño amor
que es el de la sangre.
Y todo junto estallando por dentro
y yendo a morirse
al silencio que
compartimos.

INCAPACIDADES


A mi musa, la reina de corazones,
que me explicó lo que era una depresión.


INCAPACIDADES

Incapacidad de tomar un tenedor por el mango,
de leer dos renglones seguidos,
de sostener el libro en el regazo.

Incapacidad de preguntar nada banal,
imposibilidad para responder algo circunstancial.

Imposibilidad de ser tú,
incapacidad de ser como los demás.

Incapacidad para mirar sin entender,
imposibilidad para luchar contra todos los que no entienden sin ver.

Incapacidad para mover un píe delante del otro y lograr un paso.
Incapacidad para reír,
imposibilidad de llorar.

Incapacidad para expresarte con espontaneidad,
imposibilidad de esconderte de los otros.

ETIQUETA SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS BAJO EL AGUA


" Hay una meta,
pero ningún camino.
Lo que nosotros llamamos camino
es duda”
Kafka

TENGO MIEDO


TENGO MIEDO

Me agarro a la vida con un fino hilo
que está a punto de romperse.
Tengo miedo,
de perderme en unos ojos,
de naufragar en una voz.
Tengo miedo a vivir de verdad,
le tengo miedo a la libertad.
Tengo miedo de equivocarme
y eso es lo que no me deja vivir:
EL MIEDO.