domingo, 3 de febrero de 2013

LA SOLEDAD Y LAS ALAS

Soledad es ese sabor ácido del cual unos pocos se enamoran. Es una relación difícil la que tengo con la soledad, la necesito tanto a veces…El principito no entiende que a veces me quiera ir de una reunión con amigos a mis casa, a estar sola, a leer ese libro que me tiene enganchada, a ponerme ese disco y flipar yo sola, a  escribir esa historia o ese pensamiento. Estaba allí y ya hacía tiempo que me quería ir, a encontrarme a solas con la noche, esa amiga de alma que me da alas. Ya no me interesa nada de lo que dicen, quiero bucear en mi, en esa burbuja o parcela en la que los proyectos que hago están hechos con sueños, con aire, con cosas efímeras e intangibles. Decía un amigo que me una persona que le gusta la soledad es una persona que le gusta estar en compañía de él mismo. Hace ya mucho que no me siento sola :-)

lunes, 28 de enero de 2013

LA OSCURIDAD

Cuando me acuesto por la noche la habitación no puede estar totalmente a oscuras, tengo que dejar una rendija de luz entrando desde la calle por la persiana. La oscuridad absoluta es para mí la muerte. Creo que cuando te mueres permaneces en esa oscuridad constantemente, sólo que sin conciencia. Dormir (cuando no se sueña) es como estar un poco muerto.

LAS MUSAS DE LA INSPIRACIÓN

Las musas de la inspiración son caprichosas. Te pilla una noche que tienes que madrugar al día siguiente o cuando has quedado con gente, siempre de noche, a mis musas les encanta la noche. Aparecen las ideas atropellándose unas contra otras y no puedes hacer otra cosa que postergarlo todo, agarrar la pluma y dejarte seducir por sus encantos ;-)

UN PEZ LLAMADO WANDA

Vimos "Un pez llamado Wanda" y con cada sonrisa suya yo veía el cielo. Estábamos en el sofá, lo recuerdo muy bien, él sentado, yo tumbada, echada sobre su regazo. Era una peli divertida pero yo le prestaba más atención a su risa que a la peli. Cómo me gustaba su sonrisa. Se encendía una y otra vez una luz cada vez que sonreía y lo hacía a cada rato. No terminé de ver la película, me fui a la cama, no me aguantaba el cuerpo de trasnochar tanto y dormir tan poco los últimos días. Él se quedó. Desde el dormitorio aún escuchaba su risa y la luz que lo inundaba todo llegaba apaciguada. Esa fue la última vez que estuve en su casa. Me sustituyó pronto por otra. Me pregunto si a ella también le iluminará la habitación su sonrisa. 

sábado, 26 de enero de 2013

LA MUERTE


Ante la muerte o la enfermedad de un ser querido todo se subjetiviza, se banaliza, se pone en tela de juicio. Tu vida entera ante la inmensidad de la muerte inminente o acaecida queda soslayada hasta límites insospechados. El trabajo, el dinero, las continuas tribulaciones, preocupaciones, pasan a ser triviales, un puro juego, algo infinitamente pequeño en comparación con la muerte. Nos enfrentamos todos los días a ella y aún no hemos sabido confrontarla, entenderla, asimilarla.  Muere el padre del amigo de tu amiga, la madre de tu prima, el abuelo de tu vecinita, le da un infarto a un primo de tu padre, un cáncer a tu vecino. Escuchamos, vivimos y enfrentamos cada día la enfermedad y la muerte y aún no ha habido ser humano que sea capaz de entenderla o asumirla, simplemente porque  estamos preparados para cualquier cosa excepto para la muerte.

sábado, 19 de enero de 2013

LA HIJA PERFECTA


Desde pequeña me enseñaron a no decir la verdad a mis padres o a omitirla si podía ser. Mis propios padres me lo enseñaron. Si comía chuches antes de comer me echaban la bronca y así aprendí a callarme cuando hacía estas cosas. Pronto aprendí por ensayo de prueba error las cosas que tenía que callarme. Me cuidaba de decir palabrotas inofensivas, como joder y así fui labrando poco a poco lo que llegó a ser una dualidad esquizofrénica de como yo era con mi familia y el verdadero yo que asomaba con mis amigos. Conozco gente que tiene mucha confianza con su familia y son tal cual son con ellos. Los envidio. Pueden decir que fuman, que se colocan, que beben alcohol o que han sisado alguna vez en un supermercado. Conozco a otros que hacen lo mismo que yo. Muchos. Así con los años he ido escondiendo la parte de mí que a ellos no le gusta. Miento, engaño, oculto y omito para ser la hija perfecta. Con todas las consecuencias. Sin miramientos y sin cargo de conciencia. A veces creo que soy una desconocida para ellos.



jueves, 3 de enero de 2013

03012013

Nadie puede ser exactamente como yo,
incluso yo tengo problemas para serlo.
Tallulah Bankhead