Bienvenidos a esta humilde morada. Aquí encontrareis poesía, cuentos, citas, reflexiones y pensamientos de Teresa Lao y de otros autores, interesantes para la Maga. Adelante...te estábamos esperando...
miércoles, 23 de octubre de 2013
martes, 22 de octubre de 2013
DE QUIÉN...
De quién habré aprendido la generosidad,
de quién habré aprendido a darlo todo,
la comida, el agua, el tabaco,
la cama, los caramelos,
la cerveza, el sillón, la ropa,
las caricias, los besos, los abrazos,
el ánimo, la mano en el hombro,
los libros, la música.
De quién, me pregunto,
los libros, la música.
De quién, me pregunto,
no lo sé,
y me gustaría saberlo,
dímelo tú si lo sabes,
quiero saber de dónde vengo.
-Yo creo que eres adoptada, me dijo en un susurro.
miércoles, 16 de octubre de 2013
MENTIRAS
Otra mentira más el viernes por la noche,
otra más tuya,
por whatsapp,
nada menos y nada más.
Juegas con mi ingenuidad,
pero ya van más de mil mentiras,
de todos los que hubo antes que tú.
Las señales me lo decían,
pero yo nunca hacía caso a las señales.
Quería creer,
tenía la fe ciega, la esperanza intacta,
me dejaba llevar como una hoja por el viento.
Pero se acabó,
esta vez no me creo nada,
ni tengo la fe ciega, ni me creo las mentiras,
ni te dejo jugar con mi ingenuidad,
ni me dejo llevar.
Pongo diques a tus manos,
las que galopan por mi cintura.
Voy a hacer caso de las señales,
y me voy a olvidar de ti,
de tus mentiras los viernes por la noche,
de tus malditos mensajes por whatsapp,
cuando ya es demasiado tarde…
Todos mentimos bien los viernes por la noche.
Los viernes todo el mundo se pone guapo
y carga sus armas.
sábado, 12 de octubre de 2013
FRACASOS
“Va a subir la marea y se lo va a
llevar todo”
Extremoduro
Atesoro fracasos en mi armario.
Uno tras otro. Cada fracaso duele como la suma de todos. Me sabe la boca a
hiel. Puedes ser el rey y puedes ser un
tipo de ley pero el fracaso sobreviene igual, igual que tu sombra te persigue
allá donde vayas. El fracaso viene cuando menos te lo esperas, está agazapado
entre objetos inocuos y aparentemente inofensivos. No se aprende de cada
fracaso porque cada fracaso es único e irrepetible. Acéptalo cuanto antes. El
fracaso me engulle, se ramifica por mi cuerpo, me colapsa.
Pero hay esperanza…el fracaso se
evapora. Tarda un día, dos, tres…desaparece.