martes, 9 de marzo de 2021

UNA PROFESIÓN CON PROYECCIÓN

La mejor manera de canalizar mi vocación es coger el toro por los cuernos. Se me iba la vida lavando las cortinas y eligiendo el mejor detergente. El mejor. Te lo juro. Aunque me quedase tres horas en el pasillo del supermercado. Los platos que cocinaba eran dignos de una estrella Michelin. Siempre odié a la Susanita de Mafalda. Mi sueño nunca fue convertirme en una ama de casa perfecta, abnegada y sin fisuras. Pero si mis películas favoritas son “León el profesional” y “El padrino”. Mírame. Cómo gestiono yo ahora mi verdadera vocación. Cómo le cuento a mi marido que quiero convertirme en mercenaria a sueldo.

REFLEXIONES UNIVERSO "MUJERES". CANDIL RADIO.

 Bienvenidos a “Universos paralelos con La Maga”. En cada libro, en cada canción, en cada película, en cada pintura, en cada persona hay un pequeño universo escondido. Hoy vamos a explorar el universo “Mujeres”.

Hablar de mujeres es hablar, en primer lugar, de mí que soy mujer, y de todas mis hermanas, las que conozco y las que no. Las que están lejos de mí pero siento cerca. Todas esas mujeres anónimas que cada día se dejan la piel cuidando a sus familias. Siempre hemos sido cuidadoras y lo hemos hecho con amor, pero también necesitamos que se nos valore y cuide a nosotras. Que esa labor no sea invisible como lo ha sido siempre. Las mujeres dedicadas remuneradamente al cuidado de los demás ni si quiera tienen derecho a paro. Solo queremos valoración por nuestro trabajo, igualdad en derechos y un poquito de respeto, como cantaba Aretha Franklin.

Todas esas mujeres del mundo del arte quiero hoy recordar. Escritoras, cocineras, directoras de cine, actrices, fotógrafas, periodistas y comunicadoras, ilustradoras, humoristas, diseñadoras, cantantes y compositoras, pintoras, poetas etc… Para todas ellas es difícil abrirse paso y tener un hueco. Por desgracia pocas mujeres que han destacado mucho y han sido pioneras, se estudian y salen en los libros de texto. Tenemos que luchar por cambiar eso.

Mujeres muy grandes que hicieron mucho y que abrieron veredas y allanaron el camino a las que vinimos detrás. Las que lucharon y nos dejaron un mundo mejor, empezando por las primeras sufragistas. Invisibilizadas, olvidadas, completas desconocidas para todos. A pesar de haber sido científicas de renombre, mujeres de la ciencia y las letras, matemáticas, biólogas, físicas, astronautas y astrofísicas, aviadoras, antropólogas, arqueólogas etc…

Las mujeres tenemos que empezar a querernos a nosotras mismas, a creer en nosotras mismas y en todas nuestras posibilidades y a pensar que como nosotras no hay dos como decía Vega.

Nos precedieron mujeres que fueron libres de pensamiento, difíciles de domesticar, difíciles de doblegar. Desde Hipatía hasta Frida Kalo, Nina Simone, Simone de Beavoir o Virginia Woolf. Nos dejaron su pensamiento en frases, libros, pinturas, que fueron y son una lección para todos. Un auténtico legado y un ejemplo a seguir. Una mujer necesita una habitación para poder desarrollarse decía Virginia Woolf. Qué poco pedimos no. Igualdad, tan difícil es de entender. Iguales en derechos.

Queremos a los hombres, nuestros maridos, parejas, compañeros, amigos, amantes, hermanos, abuelos, padres, hijos, a nuestro lado. Nuestra lucha es por la igualdad, nunca contra los hombres. Algunos están equivocados en eso. Los respetamos, valoramos y admiramos.

Sigamos luchando, sigamos despertando, sigamos creciendo, sigamos aprendiendo. Unidas en la diferencia y el respeto. Libres y seguras de nosotras mismas. Libres y conscientes.

domingo, 21 de febrero de 2021

EL POTRO DE VALLECAS

 “Habría sido insufrible ver a ese pedazo de cachas haciéndole el boca a boca”, pensó la gente en aquellos momentos. “Músculos de acero” le apodaban en Vallecas. Pero, como pasa a veces, no hay que fiarse de las apariencias. Ese fornido cuerpo escondía un alma sensible. Lloró en silencio y en la más absoluta intimidad viendo “Qué bello es vivir”. Devoró las obras completas de Bécquer. Una profunda melancolía lo embargaba escuchando fados. Cuando aquella chica se desplomó en la parada de metro Tirso de Molina, no se lo pensó dos veces. Por suerte, la chica volvió en sí antes de comenzar la reanimación cardiopulmonar. Y la gente cavilando: “Más biblioteca y menos gimnasio”.

BUENA SUERTE. MALA SUERTE. ¿QUIÉN LO SABE?

Cómo íbamos a imaginarnos que no sabía nadar. Se había tirado en paracaídas. Había hecho puenting. Todas las Navidades a Navacerrada a hacer snowboard. Escalada libre y parapente los fines de semana. “Un enganchao a la adrenalina”, decía su mejor amigo. “Me tiene en un sinvivir”, afirmaba su sufrida madre.  Ni un rasguño. ¿Suerte quizás? La suerte a veces mira hacia otro lado. Un crucero de lujo. Ya ves, el sueño de cualquiera. Él allí, en el borde de la piscina, con su caipiriña. “Una broma con final dramático”, explicaba el periódico. “Qué muerte tan absurda. Ahogarse en la piscina de un barco”, se comentó en su barrio.     

POR LOS AIRES

 Su marido era insufrible. Adelaida me lo contaba todo. Que si a esto lo llamas tú comida. Vaya asquerosidad. Que si no dices más que tonterías. Nadie te soporta. Te vas a quedar sola. Soy yo el que trae  el dinero a casa. No haces una a derechas. Inútil. Más te valdría no haber nacido. Llorando lo arreglas todo. Pero Adelaida tenía un plan. Era su secreto. A mí sí me lo confesó. Contaba los días. Ese no vuelve a ponerme un dedo encima. En eso lleva razón. Sola estaré mejor. Qué bonito será verlo todo por los aires, solía decirme.    

EL SENTIDO DE TU EXISTENCIA

Mientras chirrían tus arrugadas costuras de bronce el hombre cuelga en el armario el uniforme impoluto. No ha reparado en ti. Hace mucho que no lo hace. Viene de una guerra lejana pero aprendió contigo los misterios de una buena maniobra. De eso estás muy orgulloso aunque ahora ocupes el estante con más polvo. La vieja casa está en silencio. Tú ya no esperas nada pero te alegra verlo volver sano y salvo. De pronto una algarabía llega a tus oídos de bronce. Alguien te agarra fuerte de las piernas. Vuelve a tener sentido tu existencia, después de tantos años.

MANIOBRAS PARA UNA VIDA ADULTA

Mientras chirrían tus arrugadas costuras de bronce te preguntas cuándo fue la última vez que te cogió entre sus manitas. Él que, hasta hace poco fue un niño, ha desplazado sus viejos juguetes al fondo del armario. Allí estás tú. Inservible. Inútil. Viejo. Oxidado. Tu época dorada ya pasó. Cuesta aceptar que todo acaba, que tu cometido ha tocado fin, que tu lugar ahora es el fondo del armario, que él cambió su balón por gasolina. Ahora le toca emprender una guerra interna. Aprendió contigo todo sobre una buena maniobra. Te preguntas si se acostumbrará al mundo de los adultos.