La belleza es un estado de ánimo.
Emile Zola
Bienvenidos a esta humilde morada. Aquí encontrareis poesía, cuentos, citas, reflexiones y pensamientos de Teresa Lao y de otros autores, interesantes para la Maga. Adelante...te estábamos esperando...
miércoles, 20 de junio de 2012
domingo, 17 de junio de 2012
viernes, 1 de junio de 2012
SEMÁFOROS EN ROJO
Yo me encargo de hacer planes y la vida de deshacérmelos. Hoy estoy triste, melancólica, apática, cerrada y abatida. Indecisa como yo sola puedo estar. Escucho canciones tristes que no ayudan mucho a mejorar mi estado de ánimo. Yo no soy la hija maravillosa y él no es el hombre maravilloso y las dos cosas juntas duelen. No sé cómo hacer que pasen las horas para que desaparezca esta sensación, este malestar, estos semáforos que están todos en rojo.
martes, 22 de mayo de 2012
lunes, 21 de mayo de 2012
ERASE AND REWIND
Esta canción me encanta y su letra me recuerda mucho a mis constantes cambios de manera de pensar...
"Borralo y rebobina,
porque he cambiado de parecer
cambié de idea."
21052012
Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que
se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer.
Paulo Coelho
se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer.
Paulo Coelho
NUNCA SÉ DESPEDIRME DE TI
Nunca sé despedirme de tí, siempre me quedo
con el frío de alguna palabra que no he dicho,
con un malentendido que temer,
ese hueco de torpe inexistencia
que a veces, gota a gota, se convierte
en desesperación.
Nunca se despedirme de tí, porque no soy
el viajero que cruza por la gente,
el que va de aeropuerto en aeropuerto
o el que mira los coches, en dirección contraria,
corriendo a la ciudad
en la que acabas de quedarte.
Nunca sé despedirme, porque soy
un ciego que tantea por el túnel
de tu mano y tus labios cuando dicen adiós,
un ciego que tropieza con los malentendidos
y con esas palabras
que no saben pronunciar.
Extrañado de amor,
nunca puedo alejarme de todo lo que eres.
En un hueco de torpe inexistencia,
me voy de mí
camino a la nada.
Luis García Montero
con el frío de alguna palabra que no he dicho,
con un malentendido que temer,
ese hueco de torpe inexistencia
que a veces, gota a gota, se convierte
en desesperación.
Nunca se despedirme de tí, porque no soy
el viajero que cruza por la gente,
el que va de aeropuerto en aeropuerto
o el que mira los coches, en dirección contraria,
corriendo a la ciudad
en la que acabas de quedarte.
Nunca sé despedirme, porque soy
un ciego que tantea por el túnel
de tu mano y tus labios cuando dicen adiós,
un ciego que tropieza con los malentendidos
y con esas palabras
que no saben pronunciar.
Extrañado de amor,
nunca puedo alejarme de todo lo que eres.
En un hueco de torpe inexistencia,
me voy de mí
camino a la nada.
Luis García Montero