martes, 29 de agosto de 2017

EL ORÁCULO

Tengo un hogar donde cabe todo.
Caben 30 amigos en un salón de 3 metros cuadrados.
Caben risas y derivadas.
Cronopios y Famas.
Murakami y Escher.

Cabe Apdele y “Follow rivers”
cuando el salón se transmuta en pista de baile.
Tengo la casa más versátil del mundo.
Movemos las paredes, el suelo y el techo
para adecuarlos a nuestro estado de ánimo.

Caben las almas dharmicas y las soul sister.
Lady writer y Lady drawer.
Cabe “Atrapados en azul” y
seguro que encontraré un lugar para
“Un ángel sobrevuela Tokio”

Caben todas las piedras de la playa,
timbales, la pócima y amplificadores.
Cabe el son cubano, Rita Pavone y hasta los Chunguitos.
Se hablan muchos idiomas
y, a veces, hasta nos entendemos sin palabras.

Cabe Lisa Simpson y Otto Man.
Los amantes del círculo polar
y Stanley Kubrick.
En los rincones de mi casa crecen diamantes
y las enredaderas han hecho del salón un vergel.

Mi casa huele a jengibre
y sabe a limón y miel.
No tengo casi nada,
ni puedo querer ser nada,
como decía Pessoa.

Aparte de eso,
este hogar es el hogar
de todos los que me regalan su sonrisa.
En la puerta de mi casa hay un cartel que dice:
“Conócete a ti mismo”,
como en el jardín de Voltaire.

Dicen que quien visita mi casa
tiene la sensación de visitar
“El Oráculo de Delfos”


RETICENCIAS

Nunca se lo he confesado a nadie.
Me gusta asomarme a los precipicios
y mirar al vacío bajo mis pies.
Pero tengo mis reticencias
a seguir al conejo a su madriguera,
aunque me guste el país de las Maravillas.

Creo que no se lo he contado a nadie
pero aprendí a usar paracaídas
aunque tenga un par de alas tatuadas en la espalda.
El principito me enseñó que el desierto es un lugar hermoso
pero esconde espejismos además de pozos.

Tengo que admitir que me siento como Sally.
He sido muñeca de trapo,
he subido a mi nube,
algunas veces acompañada
y me estrellé contra el suelo.
Pero estoy articulada
y mi cuerpo es de plastilina.

He de reconocer que todas mis joyas son de Goldfield,
que ya me creo muy pocas cosas.
Tengo reticencias que comen de mi mano.

Necesito poner a prueba lo verdadero,
a ver si no destila o se destiñe.
Porque lo verdadero escasea
en el mercado de finanzas.
Los mercaderes venden humo
a precio de saldo.

Lo verdadero se escurre
como el jabón o los peces entre las manos.
Se esfuma ante tu pasmosa mirada.
Y ya no me fio.
Es normal que tenga reticencias.
Tengo pasado, joyas de Goldfield,
el cuerpo articulado y uso paracaídas.

Todo para decir que me siento como Sally,
que me gusta asomarme a los precipicios
y caer por la madriguera del conejo al país de las Maravillas.







sábado, 26 de agosto de 2017

TESOROS

Tengo tesoros escondidos que están a la vista de todos. No están enterrados bajo tierra ni hundidos en el fondo del mar. Están aquí al lado y tú los ves todos los días. El pequeño saltamontes me enseñó a buscar tesoros y a esconderlos muy bien para que todos los vean y no sepan que son tesoros. Me dijo al oído: -Es la mejor manera de esconder tesoros. Se volverán locos buscándolos y los tendrán en frente de las narices. Él me enseñó a ser la mejor buscadora de tesoros. Lleva años aprender bien el oficio.
Hoy he ido a recoger unos cuantos tesoros. He encontrado de todos los colores, formas y texturas. Malvas, rosáceos, de oro, transparentes, negros, azulados y verdosos. Estaban a la vista de todos pero nadie reparaba en ellos más que yo. Le regalé tres al señor subacuático y me guardé once para llevármelos a casa. Allí quedaron miles de millones más. Tengo suficiente por hoy. Puedo ir cada vez que quiera a recoger los que desee.
Proceden del centro de la Tierra y están cargados con la energía de la luna. La lava y el agua los lame. Yo, el pequeño saltamontes y el señor subacuático los veneramos.

BB

¿Quién me ha robado el mes de Abril?
Joaquín Sabina
BB
A BB sólo le importaba su sonrisa. Parece una tontería pero BB se conformaba con verlo sonreír.  Jason la llamó BB desde el primer día y ella olvidó pronto su nombre. Si era BB para él, BB era su auténtico nombre. Los principios siempre son como las aguas de un lago en calma y silencioso. La paz, la tranquilidad y la armonía de las aguas cristalinas. A BB nunca le importaron las sienes plateadas, las arrugas y la flacidez de una diferencia de más de veinte años entre ellos.
Jason tenía un coche muy veloz y BB pensaba que la podía llevar tan lejos de todo que pudiera escapar de ella misma y de las sombras que la acechaban. Ella entrelazaba los brazos por encima de los hombros de Jason y se recostaba en el sillón de cuero negro. BB pensaba que podía llevarla a un lugar lejano donde ella fuese alguien.
Pero llegó el Abril a sus vidas y las aguas se volvieron turbulentas y oscuras. Los susurros y las miradas de complicidad se fueron transformando en gritos y en desconfianza, en desasosiego para BB. El sótano donde vivían se cubrió de manchas de humedad y el ascensor estuvo roto dos semanas enteras debido a las obras.

BB abandonó el sótano húmedo y mugriento del extrarradio y se mudó a un barrio más céntrico y bien iluminado para recobrar la paz. Eso fue hace tres primaveras pero BB aún tiene pesadillas con el coche de Jason. Sueña que se estrellan contra un muro y que Jason le aprieta la mano mientras exhala su último suspiro. 

ANHEDONIA

¿Por qué están vacías las calles?
¿A dónde ha ido todo el mundo?
Camino bajo un sol abrasador
sobre un hielo que me ciega.

¿De qué quieres huir?
¿A quién vas a engañar, pequeña Caroline?
¿Por qué ya no sabe igual el atún rojo?
¿Quién se ha bebido toda la cerveza?

¿Por qué se ha congelado el paseo marítimo?
¿Qué demonios les pasa a los niños que ya no sonríen?
¿Por qué sabe amargo el helado de crema catalana?
¿Quién ha vaciado todos los parques?

¿Por qué me he quedado estaqueada en mitad del patio?
¿Por qué tengo los huesos entumecidos?
¿Por qué no puedo dar un paso más?
¿Por qué preguntas tanto, pequeña Caroline?

-“Si quieres que te diga la verdad, pequeña Caroline,
yo creo que lo echas de menos”.



martes, 15 de agosto de 2017

LA VERBENA

“Días en que dibujamos todo
y todo nos salió de pena.
Luego lo recuperamos todo en la verbena.”
Lumaga

LA VERBENA

Cuando menos te lo esperes dejará de tocar la orquesta y en su lugar quedará un inhóspito solar. Un día se apagarán las luces de la verbena y te entrará un sueño soporífero. Donde antes todo era algarabía habrá silencio, un silencio que se beberá las palabras que salen de tu boca.

Un día, que ahora crees muy lejano, los músicos de la orquesta dejarán de tocar, la música dejará de sonar y se cerrarán todos los bares. No volverás a paladear el dulzor del ron con coca cola y los niños dejarán de corretear entre los ebrios adultos. Los viejos dejarán de bailar pasodobles torpemente  y tú dejarás de mirarla embelesado.

Un día se esfumarán los farolillos de la verbena, sólo se beberá el silencio, te entrará un sueño narcótico y Morfeo será el que custodiará tu eterna indolencia.


La Maga

LA LUZ

“Nada aquí, nada allá. Son las palabras
del mago lejanísimo y borroso”
Mario Benedetti

LA LUZ

La primera vez que entró por la puerta se iluminó la estancia entera. Una luz azulada penetró cada rincón y la noche dejó de ser febril y tenebrosa. Su sola presencia tenía ese poder sobrenatural. Las sonrisas iban apareciendo en los rostros conforme él se iba moviendo entre los taburetes de “El Asteroide”

Eso fue al principio. Tengo que decir en mi defensa que yo creía que era la única que se daba cuenta de esa proeza. Esa luz azulada me fue cegando y me obsesioné con verlo aparecer para vislumbrar esa luz que esclarecía las noches sombrías. Creo que él no era consciente de su poder ni yo mencioné nunca en su presencia lo de la luz azul que desprendía, las repentinas apariciones de sonrisas y el fin de la apatía y la desidia cuando él pisaba el suelo de terrazo anaranjado, con sus botas de piel de cocodrilo.

Si él sólo hubiese usado las palabras todo tendría más sentido y yo no seguiría esperando ver la luz azul al fondo del pasillo de “El Asteroide”.  Si yo hubiese creído en Dios todo sería más sencillo porque podría haber explicado el milagro que se obraba. Si su belleza  no hubiese sido apolínea podría decir que me enamoré de él la primera vez que llegó del final de la escalera la luz azul. En el fondo sé que me hubiese gustado una explicación racional, lo suficientemente racional para poder creerla sin contemplaciones.

Sé que no creeréis una sola palabra de lo que digo pero os juro que esa luz azul brillante nos cegaba a todos. La última vez que lo vi me dijo que se mudaba a un lugar más frío. Me pregunto si sus botas de piel de cocodrilo serán adecuadas para el hielo. 


La Maga