viernes, 1 de mayo de 2020

EL HÁBITO


Cuando el hábito
aflige,
condena,
aniquila,
ordena
y reina.

Cuando el hábito
hace humano al monje.
Cuando suenan las campanas
y un alma se aniquila.

Cuando en tu condena
ordena el hábito
y reina la tiranía de la imperfección.
Cuando te aflige el hábito
y enmudece toda la humanidad contigo.
Cuando el hábito domina
y neutraliza la perfección.

Cuando tú quieras,
siempre que tú lo órdenes
sigue reinando sobre tus hábitos.

Te queda eso
y poco más.

EL HOMBRE PÁJARO


El hombre pájaro sobrevuela cada tarde al caer el sol. Sobrevuela las escarpadas montañas, los ríos y los misteriosos bosques que esconde este precioso planeta. A veces lo hace solo. Otras veces acompañado de otros pájaros. Águilas, ruiseñores, jilgueros, colibríes y hasta humildes gorriones disfrutan de la presencia del hombre pájaro. Surcan el cielo todos juntos en la más absoluta y sagrada de las danzas aéreas. La armonía reina en el cielo por unos instantes que parecen eternos.

La presencia del hombre pájaro deja a todos boquiabiertos. Un plumaje multicolor y unos ojos de una tonalidad azulada grisácea. La elegancia en el porte del señor pájaro no pasa desapercibida por nadie del cielo, de la tierra o del reino de los océanos. 

A veces el hombre pájaro visita los bosques y se posa en las ramas de su hermano el árbol. Al hermano árbol eso lo llena de regocijo. Se quedan los dos callados y hay algo en el aire que sabe a frescor y a hermandad. No hace falta que se digan nada. Los dos se respetan y se aman a su manera. Los dos son seres de la creación y Dios los hizo hermosos. Al hermano árbol con raíces que calan en la profundidad de la tierra, con ramas que trepan al cielo y  con hojas para poder respirar él y regalarle oxígeno a los demás seres del bosque. Y Dios le entregó al señor pájaro dos bellas alas para surcar los cielos a su antojo.

Hay dos cosas que definen al hombre pájaro: Siempre tiene una sonrisa para ti y cuando sonríe se iluminan las nubes y al todopoderoso señor sol le entra una cosquilla en la barriga. La otra cosa es su libertad. A nadie en el reino de Dios se le ocurriría meter en una jaula al hombre pájaro porque él es hermoso libre, sobrevolando los bosques y los mares sin hacer planes. “Qué bien se está  en esta rama, pero…y si fuera a ver el mar” piensa el hombre pájaro y alza el vuelo en busca de la tonalidad azulada del mar. 

Todos amamos al hombre pájaro tal y como es. Respetamos su esencia, como se debe respetar la esencia de todas las criaturas del universo creadas por Dios. Son bellas tal y como fueron creadas. No les sobra ni les falta nada. Son perfectas. Nadie osaría cambiar el color del plumaje del hombre pájaro o cortar sus dos bellas alas. En sus mejores días su generosidad no tiene límites y entrega amor, risas, paz y mucha armonía a los demás seres del bosque. Su vibración atrae a su tribu de seres especiales.
El hombre pájaro tiene una hermana que emite luz, sale por las noches, se mueve muy agitadamente y ¡también vuela! Es la señora luciérnaga. Cuando se pone el sol el hombre pájaro va a visitarla y juntos se acercan al bosque donde vive el señor árbol. Y cuando se juntan los tres es como si se alineasen los planetas. Hay un júbilo y unas ganas de diversión. Se oyen risas en el bosque a deshoras y al universo se le escapa un suspiro. 

Lo que más adora del mundo el hombre pájaro son las puestas de sol. No se cansa nunca de ver tanta belleza cuando el rey sol decide irse a iluminar otro mundo con otros pájaros, otros árboles y otras luciérnagas. Ha visto cientos, miles de puestas de sol y todas tan distintas. Como sus plumas, como las noches en el bosque con el hermano árbol y la señora luciérnaga. 

Hay días que el hombre pájaro vuela mucho más alto, cerca de los confines del mundo real. El mundo necesita al hombre pájaro, al señor árbol y a la señora luciérnaga. El mundo necesita la luz de la señora luciérnaga para iluminar los caminos de todas las criaturas en la oscuridad de la noche. Necesita el oxígeno que produce el hermano árbol para que puedan respirar todos sus hermanos y la belleza, la sonrisa y la libertad del señor pájaro para que todos los seres puedan volar alto. 

El mundo necesita bosques, árboles, poesía, la música del trino de los pájaros y mucha mucha abstracción.

miércoles, 25 de marzo de 2020

DECÁLOGO PARA SOBREVIVIR A UNA CUARENTENA


DECÁLOGO PARA SOBREVIVIR A UNA CUARENTENA… SIN SABER SU FIN, SIN ENGORDAR, SIN ALCOHOLIZARSE Y SIN TIRARSE POR EL BALCÓN CUANDO SALES A APLAUDIR.🤦🏻‍♀

1.      1.DUERME BIEN.😴
¿Cuánto hace que no puedes dormir todo lo que te apetezca? Dormir alarga la vida. Me jora el aspecto de la piel. Evita producir cortisol, la hormona del estrés. Y además, soñando penetras en el País de las Maravillas donde todo funciona al revés, donde está desconectada la razón. Dale rienda suelta a la imaginación de tu cerebro. Cuélate por la madriguera del conejo.

Por favor, descansa…

2.       2.DEPORTE.🏋️‍♂️
Tenemos una cosa maravillosa llamada youtube donde existen miles de vídeos que se adaptarán a tu condición física. Un poco de cardio. Sudar un poco. Ejercita tus piernas y dale vida a tu corazón. Previene la obesidad. ¿Quién dice que no se puede hacer deporte durante el confinamiento?

“Ment sana in corpore sano”

3.       3.YOGA.🧘🏿‍♀️
Estiras todos tus músculos, potencias tu flexibilidad, conectas con tu respiración y sientes tu cuerpo. Tu mente está en un cuerpo. No lo olvides. Cuidando tu cuerpo cuidas también tu mente. Si tu cuerpo está fuerte tu mente también lo estará. El yoga es una filosofía de vida. Escucha tu cuerpo.

Om shanti…

4.       4.BAILA. 💃
Ponte tu música favorita y teletranspórtate a tu pub favorito pero con una diferencia: ¡Ahora  tú eres el dj! Decían por ahí: la disco es mi gym. Ahora el salón de tu casa es tu disco y tu gym. Bailar es un deporte y ejercita la psicomotricidad. Improvisa coreografías. Atrévete con nuevos pasos. Grábate y mándaselo a tus colegas. Seguro que les sacas unas risas entre tanta mala noticia.

Dance, please…

5.      5.CREATIVIDAD. 🎨
Pinta, dibuja, escribe, toca un instrumento, compón tu propia música, aprende un idioma, cocina algo diferente.  Si nunca lo has hecho,  ¡ahora es el momento! ¿Cuándo has tenido tanto tiempo para hacerlo? La fantasía nos salva de no morir de realidad. La creatividad te hará conocerte mejor y en tiempos de crisis lo mejor es conectar con tu "yo". Saca todo lo que tienes dentro.

Pon tu mente en modo creativo...on

6. MEDITACIÓN.🕉️

Antes de dormir o al despertarte, como prefieras. Siéntate en la posición del loto y cierra los ojos, céntrate en el presente y en tu respiración. No hay nada más que este momento. Vacía tu mente para volverla a llenar de cosas maravillosas. Está comprobado que las personas que meditan hacen que la amígdala de su cerebro empequeñezca. Esta amígdala es la encargada de hacer saltar todas las alarmas en tu cerebro en un estado de pánico. Es nuestro cerebro más primitivo y reptiliano. Protégete de esto.

Resetea...

7. AGRADECE.🌈
Haz todos los días este sencillo ejercicio para ser consciente de lo afortunado que eres. Puedes hacerlo antes de tu sesión de yoga. Durante 5 o 10 minutos siéntate en la posición del loto y piensa en todo lo que tienes y que a mucha gente le falta. No tienen que ser cosas grandiosas. El agua corriente. Un W.C. Dos piernas. Unos ojos. Un colchón. Tu familia. Tus amigos. La lluvia o las águilas.

Agradece... confía...

8. LEE Y ESCUCHA MÚSICA.🎸📖
Dedica parte de tu tiempo a leer ese libro que lleva meses en tu mesita de noche. Lee alguna poesía bonita o apréndetela. Escucha música. Algunas canciones tienen unas letras que son verdaderos poemas. La música nos calma y nuestros recuerdos musicales son los últimos en deteriorarse en la vejez o en el Alzheimer porque conectan con la emoción.

Qué nunca muera la belleza y nuestra sensibilidad para apreciarla.

9. DOSIFICA LA INFORMACIÓN.📺🚫
Estar las 24 horas pegado al televisor a la caza de cualquier mínima novedad solo te volverá más irascible y obsesivo. Será más fácil que entres en estado de pánico o que te derrumbes cuando veas tanta tragedia. No seas monotemático. No te digo que no veas las noticias sino que las dosifiques. No vas a solucionar nada. Lo único que puedes hacer es quedarte en casa.

Stop news...

10. COMUNICACIÓN.👩‍❤️‍👩
Mantente comunicado con tus amigos y familiares. Por teléfono, videollamada o wasapp. Envíales algún vídeo tuyo que los aliente en estos duros momentos. Que sientan que no están solos. Que tienen todo tu apoyo pero que, por ahora, lo mejor es estar en casa.

Estás 10 cosas hacen algo muy importante en tu cerebro. ¡Segregan endorfinas! La droga de la felicidad que tu cuerpo segrega naturalmente.

Ahora es el momento de hacer todo eso que soñabas hacer y para lo que nunca encontrabas tiempo. Es el momento de cuidar tu mente y tu cuerpo. Es tiempo de cuidarte, cuidarnos y cuidarlos. Desdramatiza. Relativiza. Pon un poco de humor en tu vida en mitad de la catástrofe al estilo de "La vida es bella" de Roberto Benigni. Mantente ocupado y fuerte. No te lo tomes como una condena o un suplicio sino como una oportunidad para reencontrarte con la persona que más amas en todo el universo: tú mismo.

Juntos podemos.
Juntos somos más fuertes.
Juntos lo conseguiremos.
Paciencia.
Sólo tienes que quedarte en casa.
Por favor.

martes, 17 de marzo de 2020

LA BRUMA


Lo más acertado habría sido
no escribir este poema.
Él me lo pidió.
Por favor, no me escribas.
Soy un cero.

Lo más apropiado habría sido
no contemplar el azul de sus pupilas
junto al arrebol del ocaso.

Lo más cerca que estuve de entenderlo
fue cuando dijo que todo era mentira.
Era críptico e indescifrable.
Estar con él era como perderse en un laberinto.
Su batalla era su rebeldía.
Eso lo hacía bello.

Me pareció que era como la bruma
que se forma sobre el mar
antes de una angustiosa madrugada.
Esa espesa niebla era inquietante.

Me dijo:
De verdad, no escribas sobre mí.
Pero me siento en la obligación
de hacer poemas con las puestas de sol.

Sus lágrimas y las vetas de sus pupilas
merecían un poema.
Me quedé varada con la bici
viendo cómo se alejaba.
Él no volvió la vista atrás ni me vio.
Sus lágrimas se lo impedirían.

EL DÍA SIGUIENTE


Tras las olas y la marea
de la noche anterior
¿Qué queda?

Tras el naufragio
y las sábanas revueltas.
Muy detrás de las palabras susurradas
y los arañazos.
¿Qué te queda?

Detrás de las tres mil cervezas.
Detrás del rímel ya inservible
y el carmín en las solapas.
Muy por detrás de las palabras plastificadas
y las nubes que amenazan tormenta.

¿Qué nos queda?
La costumbre
de esquivar su mirada.