viernes, 23 de abril de 2010

EL CAMINO DE BALDOSAS AMARILLAS

En eso se basa la historia. En compartir el camino de baldosas amarillas para ir a pedirle algo al mago de Oz. Tú que le pedirías, un corazón, un cerebro para pensar, valentía o unos zapatos mágicos de plata que te llevaran de vuelta a casa? Yo creo que pediría los zapatos, quizás porque tengo los pies planos y de pequeña me obligaron a llevar esos zapatos ortopédicos horribles que me traumatizaron. De mayor seguí con el problema de los zapatos, heredado de la infancia, porque calzo un 41 y nunca encontraba zapatos que me gustaran. Por eso desistí de llevar zapatos hace mucho tiempo y ahora ya solo uso botas y zapatillas. Los zapatos quedaron borrados hace mucho tiempo de mi lista de artículos usados y con el tiempo he dejado de desearlos pero si fuese a pedirle algo al Mago de Oz estoy segura que le pediría unos zapatos preciosos de tacón y de plata que me llevaran directamente a casa. Pero hay un problema, un pequeño problema, no sé dónde está mi casa. Dorothy al menos si sabía eso. Y sabía que quería volver. Yo no sé si quiero volver a casa y tampoco sé dónde está mi casa. Nado siempre en la gran indecisión que es mi vida pero estoy segura, segurísima de que quiero esos malditos zapatos mágicos. Aunque la verdad es que no sé para que los quiero. Si ni sé si quiero volver a casa ni dónde está mi casa. Pero sé que son mágicos y con eso me basta. Quizá cuando los tenga cambie de opinión y me den seguridad en mi misma y decisión y sepa lo que quiero. Pero hasta ese día, hasta el mismísimo día que el mago de Oz me regale los zapatos no lo sabré y tampoco sé si merecerá la pena pero mientras tanto sigo caminando por el camino de baldosas amarillas encontrándome con el león cobarde, con el hombre de hojalata y con el espantapájaros. Por lo menos tengo compañía pero no paro de hacerme preguntas a mí misma y de preguntarles a mis amigos. Ellos si tienen claro lo que van a pedirle al mago de Oz, o ¿solo lo parece? Todo el mundo quiere pedirle algo al mago de Oz.

2 comentarios:

Mevalerym dijo...

creo que pediría alas... !!! pero bueno no sé si sea posible.. yo creo que siii es el mago de oz.. no?!

La Maga dijo...

Valery, es el mago de Oz, puedes pedir lo que quieras. Unas alas estaría muy bien. Yo sigo con mis zapatos. Alas ya tengo y a veces desearia no tenerlas.
Un saludo