sábado, 21 de enero de 2017

ANTISISTEMA

Quieren saber quién eres. No. Quieren saber en qué gastas tu dinero. De dónde sacas el dinero. Quieren saber a dónde vas y con quién vas. Lo quieren todo de ti. Todos los movimientos de tu cuenta bancaria. Quieren saber por qué tiritas y por qué no puedes pagar la factura de la luz. Ellos siempre quieren más. Piden y piden. Pero tú no tienes nada más. Nada más que sonrisas, abrazos, amigos, aceite, miel, almendras, jengibre y ropa muy gastada. Lo quieren todo de ti. Quieren tus huesos moribundos para hacer negocio con ellos. Son violentos y despiadados. No saben lo que es la compasión. Vigilarán a tus hijos y siempre irán armados. Quieren hacer negocio con tu cuerpo. Se escudarán en el estado del bienestar pero todo es una falacia. Sólo quieren engañarte y necesitan alguna excusa. No te darán las medicinas que necesitan tus padres moribundos. De eso también hacen negocio. Son los mercaderes de la infamia.

Ellos siempre quieren más de lo que tienes. Actúan en la sombra. Mueven los hilos. Para ellos eres un número. El número de tu casa. El número de tus viejas botas. El número de tu DNI, tu número de móvil y, cómo no, el de tu cuenta bancaria. Aunque no los dejes entrar a tu casa se colarán por las rendijas como el humo negro. Ellos siempre saben dónde buscarte. Tienen todos tus datos. No podrás escapar de sus despiadadas transacciones. Para ellos el tanto por ciento de interés y la prima de riesgo es lo primero.

-Querida, el negocio es el negocio y la cultura es un adorno- te dirán.
-Querida, el mercado es el mercado. El mercado no entiende de solidaridad- te asegurarán.
-Dadas las circunstancias lo mejor es la esclavitud- te aconsejarán.


Los reconocerás porque son de un gris oscuro casi negro. Ende los llamaba los hombres grises. Ten cuidado con ellos. 

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